miércoles, 2 de diciembre de 2015



Lov u Bitch... 






Recuerdo cuando mi mejor amiga me hizo sentir mal por primera vez, recuerdo lo mucho que me hirió en ese momento su actitud y lo que después considere parte de nuestra amistad. Mi mejor amiga y yo pasábamos un montón de horas juntas, ya sea en su casa viendo películas, platicando o saliendo con nuestros amigos de ese entonces, eramos inseparables y nos confiábamos todo: desde el chico que nos traía loca hasta nuestros más grandes miedos. Posteriormente cuando crecimos, nuestras carreras, trabajos y metas de vida nos fueron distanciando al grado de vivir en dos ciudades distintas, aunque tratamos de mantener la conversación constante y mantenernos al día de nuestras conquistas, nuestros fracasos, reírnos de nuestros errores y aconsejarnos sobre si llamarle de nuevo a ese chico guapísimo que conocimos en el bar o tomar tal oportunidad de trabajo, tratamos de contárnoslo todo y desearnos lo mejor... pero siempre esta ese momento incomodo cuando le das un "mal" consejo con la excusa de yo si lo haría o le dices un comentario elogiable con tintes negativos. Estoy segura que esa ambigüedad en la amistad femenina le sucede a muchas mujeres, hemos visto ejemplos en películas, series de televisión y novelas, aún recuerdo el mal trato que Serena recibía de Blair en Gossip Girl y lo muy bien que se llevaban instantes después o el circulo de amigas populares que conformaban en Mean Grils para quebrarse y dejar de lado a Regina Georges, ejemplos más, ejemplos menos, lo cierto es que ha habido investigaciones, estudios y libros sacando a relucir el mal trato que hay entre las mujeres ¿por qué nos comportamos con las demás de manera cruel y mezquina? ¿por qué utilizamos palabras ofensivas como "zorra" "perra" para denominar a nuestras amigas? ¿por qué existe las frenemies? 

En algún punto de nuestra vida, todas hemos sufrido algún tipo de ofensa, insulto e incluso humillaciones por parte de otras mujeres, ni siquiera basta el decir palabras altisonantes o golpes para herirnos entre nosotras, basta una mirada de desprecio,  de indiferencia, la ley de hielo y alguna critica hacia nuestra persona para encender las chispas, nos convertimos en nuestras propias enemigas al hablar mal sobre nuestro comportamiento y actitudes porque posiblemente cuando nosotras actuemos de esa manera también se nos criticara de esa forma, incluso he escuchado decir a hombres que nosotras somos las más despiadadas al juzgar y no bajar de zorra o puta a otras mujeres, frente a los demás. ¿Por qué tratarnos de esa manera? Cuál sera la manía de criticar a toda mujer simplemente por su forma de vestir, ya no decir por su forma de actuar e incluso de hablar, criticamos si es bonita o fea, delgada o gorda, si se lleva con los hombres, si dice grosería o no, si es extrovertida o introvertida, y la lista sigue. Lo grave de la situación es que estas  agresiones indirectas se han normalizado al punto de que escuchar Bitch en canciones, frases y formas de saludo se considera cool. El nombrarme una perra o decirle a mis amigas de esa manera es una cuestión de todos los días, es una conversación normal o corear una de las tantas canciones que actualmente fluyen con esta palabra: Bitch! 

Esta de más decir que ya no me sorprende y ni siquiera me molesta cuando mi mejor amiga me manda un mensaje diciéndome: perra del mal te amo! 


A.B

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